miércoles, 25 de enero de 2012

Crítica de "Los detectives salvajes", de Roberto Bolaño


portada de Los detectives salvajes de Roberto Bolaño
Novela del escritor Roberto Bolaño
¿Cómo empieza?
"2 de noviembre
     He sido cordialmente invitado a formar parte del realismo visceral. Por supuesto, he aceptado. No hubo ceremonia de iniciación. Mejor así.
3 de noviembre
     No sé muy bien en qué consiste el realismo visceral. Tengo diecisiete años, me llamo Juan García Madero, estoy en el primer semestre de la carrera de Derecho. Yo no quería estudiar Derecho sino Letras, pero mi tío insistió y al final acabé transigiendo. Soy huérfano. Seré abogado. Eso le dije a mi tío y a mi tía y luego me encerré en mi habitación y lloré toda la noche."

¿Qué cuenta?
Arturo Belano y Ulises Lima, los detectives salvajes, salen a buscar las huellas de Cesárea Tinajero, la misteriosa escritora desaparecida en México en los años inmediatamente posteriores a la Revolución, y esa búsqueda se prolonga durante veinte años, desde 1976 hasta 1996, bifurcándose a través de múltiples personajes y continentes, en una novela en donde hay de todo: amores y muertes, asesinatos y fugas turísticas, manicomios y universidades, desapariciones y apariciones. Sus escenarios son México, Nicaragua, Estados Unidos, Francia, España, Austria, Israel, África, siempre al compás de los detectives salvajes, poetas «desperados» y traficantes ocasionales. Entre los personajes destaca un fotógrafo español en el último escalón de la desesperación, un neonazi borderline, un torero mexicano jubilado que vive en el desierto, una estudiante francesa lectora de Sade, una prostituta adolescente en permanente huida, una prócer uruguaya en el 68 latinoamericano, un abogado gallego herido por la poesía, y un editor mexicano perseguido por unos pistoleros a sueldo.

El personaje
Juan García Madero, el autor del diario que conforma la primera y la última de las tres partes en las que se divide la novela. A través de su diario personal, seguimos al joven García Madero, huérfano, poeta y soñador, en el descubrimiento de su sexualidad, las relaciones con los detectives salvajes, y su apertura al mundo adulto. 

El fragmento
"Así que sus libros, al menos los que él más leía, estaban siempre un poco doblados, como acartonados y yo pensaba que era por la lluvia. Pero un día me fijé que entraba al baño con un libro seco y que al salir el libro estaba mojado. Ese día mi curiosidad fue más fuerte que mi discreción. Me acerqué a él y le arrebaté el libro. No sólo las tapas estaban mojadas, algunas hojas también, y las anotaciones en el margen, con la tinta desleída por el agua, algunas tal vez escritas bajo el agua, y entonces le dije por Dios, no me lo puedo creer, ¡lees en la ducha!, ¿te has vuelto loco?, y él dijo que no lo podía evitar, que además sólo leía poesía, no entendí el motivo por el que él precisaba que sólo leía poesía, no lo entendí en aquel momento, ahora sí lo entiendo, quería decir que sólo leía una o dos o tres páginas, no un libro entero, y entonces yo me puse a reír, me tiré en el sofá y me retorcí de risa, y él también se puso a reír, nos reímos los dos, durante mucho rato, ya no recuerdo cuánto." (p 237)

¿Por qué tienes que leerlo? 
Porque Bolaño crea un mosaico imprescindible de escenarios, personajes y necesidades vitales, con un común denominador, que es el amor desmedido por la literatura.
Porque merece la pena llegar al final de la novela, a pesar de que su lectura se haga dificultosa en ciertos momentos.
Porque los más de cincuenta narradores que intervienen en la novela nos descubren un sinfín de anécdotas, personajes y detalles singulares, que se revelan como pequeños regalos para el lector.
Porque cuando conozcas el real visceralismo, quedarás atrapado en él. Para siempre.

Alguna curiosidad para acabar
El realismo visceral, la corriente poética que sirve de hilo conductor a la novela, se corresponde con el infrarrealismo, movimiento literario surgido en México durante los años 70 y formado, entre otros, por el propio Bolaño. De hecho, uno de los detectives salvajes, Arturo Belano, es en realidad el álter ego del escritor.

Título: Los Detectives Salvajes
Editorial: Anagrama
Año original: 1998
Páginas: 609
ISBN: 978-84-393-6663-6

2 comentarios:

Eyobayeyo dijo...

Esperaba que en donde dices "¿Qué cuenta?" leer tu propio reumen, pero veo que copiaste fielmente la contraportada del libro.

Listas de Libros dijo...

Hola Eyobayeyo,

Así es, muy perspicaz =))
Gracias por tu comentario.

Publicar un comentario

 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...