domingo, 4 de noviembre de 2012

Crítica de "La maleta" de Serguéi Dovlátov

Este libro de Serguéi Dovlátov es una colección de Relatos
Portada del libro La maleta de Serguéi Dovlátov¿Cómo empieza?
"En el OVIR va aquella zorra y me dice:
     -Cada emigrante tiene derecho a tres maletas. Esa es la norma establecida. Hay una resolución especial del ministerio.
     No tenía sentido objetar. Pero, por supuesto, objeté.
     -¡¿Solamente tres maletas!? ¡¿Y qué hace uno con sus cosas!?
     -¿Por ejemplo?
     -Por ejemplo, con mi colección de coches de carreras.
     -Véndala -respondió de inmediato la funcionaria; y añadió, frunciendo levemente las cejas-: Si algo no le satisface, escriba una reclamación.
    -Estoy satisfecho -le digo.
     Después de la cárcel, todo me satisfacía.
    -Entonces, compórtese correctamente...
     Una semana después recogía mis cosas. Y, como se vio después, me bastaba con una sola maleta."
(Del prólogo).

¿Qué cuenta?
El protagonista se muda de la URSS a los EEUU con una vieja maleta como único equipaje. Después de unos años, vuelve a abrirla y se reencuentra con ocho prendas de ropa que le hacen recordar su pasado. Con un fuerte componente autobiográfico, Dovlátov utiliza estas prendas como excusa para contarnos con fina ironía algunos episodios de su propia vida.

El relato
"Calcetines finlandeses de crespón", "Botines de alto nivel", "Cinturón militar de cuero"... La calidad de los relatos de "La maleta" es tan homogénea que se hace difícil escoger solo uno.

El fragmento
     "Esto es una locura -dice mi esposa-. ¡Vivir con un hombre que no sale de casa únicamente porque le da pereza!
     Mi esposa siempre exagera. Aunque, en realidad, siempre intento eludir preocupaciones innecesarias. Como cualquier cosa. Me corto el cabello cuando pierdo el aspecto humano. Y me lo corto al cero, para no tener que hacerlo en tres meses.
     En resumen, no me gusta salir de casa. Quiero que me dejen en paz...
     De pequeño tenía a Luisa Guénrijovna, mi niñera. Lo hacía todo sin prestar atención, porque temía que la arrestaran. En una ocasión me puso unos pantalones cortos. Y me metió las dos piernas por la misma pernera. Me pasé todo el día así.
     Tenía cuatro años y recuerdo bien aquello. Sabía que me habían vestido incorrectamente. Pero callaba. No quería volverme a vestir. Y ahora tampoco."
(Del relato: "Camisa de popelín", p 101)

¿Por qué tienes que leerlo?
Porque Dovlátov tiene una prosa ágil, que funciona a golpe de párrafos breves, muchos de los cuales esconden pequeñas historias, anécdotas... Su amigo Brodsky, decía que sus relatos "Están escritos como poemas".
Porque "La maleta" dibuja con maestría la Rusia de la segunda mitad del siglo XX, tan alejada de la visión oficial del régimen: un país repleto de supervivientes, de ladrones, de perdedores... y, sobre todo, de mucho vodka.
Porque la situación de su país le brinda a Dovlátov la ocasión de introducir agudas reflexiones sobre un pueblo arrasado por la miseria y el alcohol; en "Guantes de chofer", el protagonista llega a una pequeña venta de vodka, donde se apiñan hombres y mujeres mayores, alcoholizados, para echar un trago:

Cada uno llevaba dentro de sí un pequeño incendio personal. Tras apagarlo, se animaban, encendían cigarrillos, buscaban la manera de iniciar una conversación (...). Pensé: ¿cuántas ventas de este tipo hay por toda Rusia? ¿Cuánta gente muere y vuelve a nacer todos los días?

Alguna curiosidad para acabar
Tras ser prohibidos durante años, los libros de Dovlátov solo comenzaron a publicarse en Rusia a partir de la década de los noventa.

Título: La maleta
Título original: Чемодан
Editorial: RBA
Traductor: Justo E. Vasco
Año original: 1986
Páginas: 156
ISBN: 978-84-9006-188-6

Nota: uno de los mejores libros que he leído este año; gracias a Pedro por descubrírmelo.

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