martes, 20 de mayo de 2014

Crítica de "Luces de neón" de Jay McInerney


Portada de Luces de neón de Jay McInerney
Novela del escritor Jay McInerney
¿Cómo empieza?
"No, no eres la clase de tipo que estaría en un lugar como éste a estas horas de la madrugada. Pero aquí estás, y no puedes decir que el terreno te sea del todo extraño, a pesar de que los detalles están borrosos. Estás en una discoteca hablando con una chica que tiene la cabeza rapada. La discoteca ha de ser Heartbreak o bien el Lizard Lounge. Todo se aclararía si pudieras escabullirte a los lavabos y aspirar un poco más de Polvo Mágico Boliviano. Pero puede que no. Una vocecita interior insiste en que tu epidémica falta de claridad es el resultado de un exceso de todo esto. La noche ha llegado a ese punto imperceptible en que las dos de la mañana se hacen súbitamente las seis. Pero todavía no estás dispuesto a reconocer que has traspasado la línea más allá de la cual sólo te espera daño innecesario y nervios a flor de piel. En algún momento pudiste salir de la situación, pero lo dejaste pasar montado en la cola de un cometa de polvo blanco y ahora estás tratando de hacer frente a las consecuencias."

¿Qué cuenta?
Primera y aclamada novela del escritor Jay McInerney, ambientada en el Manhattan yuppie de principios de los 80. Un hombre comprueba cómo su vida empieza a desmoronarse; su mujer acaba de dejarle, la relación con su familia hace aguas y su trabajo en una prestigiosa revista literaria corre peligro. Sólo parece encontrar algo de consuelo entregándose a los vicios que ofrece la vida nocturna de Nueva York: alcohol, chicas y montones de cocaína.

El personaje
El protagonista, cuya situación refleja con acierto el epígrafe de la novela: 
—¿Cómo quebraste? —preguntó Bill.
—De dos maneras —dijo Mike—. Gradualmente y después de repente. 
ERNEST HEMINGWAY

El fragmento
"Hace tiempo dabas por sentado que eras un tipo atractivo. Que tuvieras una bella esposa y un trabajo interesante te parecía algo normal. Eras un buen tipo. Merecías un gran éxito. Después de conocer a Amanda y venir con ella a Nueva York, sentiste que ya no eras el extraño que siempre miraba las cosas desde fuera. En tu niñez, sospechabas que todos los demás estaban al tanto de algún secreto fundamental que tú ignorabas. Los demás sabían qué hacer en cada situación. Esta convicción se intensificó a medida que fuiste cambiando de colegio. Los traslados laborales de tu padre te convirtieron en el chico nuevo perenne. Cada año debías adecuarte a un nuevo código: el color de tus calcetines, la marca de tu bicicleta... Nunca acertabas." (p 65)

¿Por qué tienes que leerlo? 
Porque McInerney utiliza la segunda persona de forma magistral; uno de los ejemplos más notables en lengua inglesa, donde cabe destacar también otra ópera prima más reciente: Abluciones, del canadiense Patrick deWitt.
Porque por debajo de la prosa ágil, del tono irónico y de un argumento en apariencia banal, yace un sustrato de ternura y desolación que convierte "Luces de neón" en una novela mucho más grande de lo que podría parecer a simple vista. 
Porque a pesar de ser un libro injustamente olvidado (las ediciones en castellano están descatalogadas), ha sido considerado por The Times como uno de los 10 clásicos de culto.

Alguna curiosidad para acabar
La novela fue llevada al cine en 1988, con Michael J. Fox como protagonista.

Título: Luces de neón
Título original: Bright Lights, Big City
Editorial: Edhasa
Año original: 1984
Páginas: 225
Traductor: Elena Rius
ISBN: 84-350-1316-2

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