sábado, 25 de julio de 2015

Crítica de "Sin blanca en París y Londres" de George Orwell

Portada de Sin blanca en París y Londres de George Orwell







Biografía del escritor George Orwell
¿Cómo empieza?
"La rue du Coq d’Or, París, las siete de la mañana. Una sucesión de gritos furiosos y ahogados procedentes de la calle. Madame Monce, que regentaba el pequeño hotel que había enfrente del mío, había salido a la acera para increpar a una huésped del tercer piso. Llevaba los pies desnudos metidos en un par de zuecos y el pelo gris suelto.
     Madame Monce: Sacrée salope! ¿Cuántas veces le he dicho que no aplaste las chinches contra el empapelado? Cree que ha comprado el hotel, ¿eh? ¿Por qué no las tira por la ventana como todo el mundo? Espèce de traînée!
     La mujer del tercer piso: Va donc, eh! Vieille vache!
     Después un variopinto coro de gritos a medida que se iban abriendo ventanas por doquier y media calle participaba en la discusión. Diez minutos más tarde callaron de repente cuando pasó un escuadrón de caballería y la gente dejó de gritar para contemplarlos.
     Esbozo esa escena, solo para transmitir parte del espíritu de la rue du Coq d’Or."

¿Qué cuenta?
Debut literario de George Orwell, en el que narra sus aventuras durante los años que vivió casi como un indigente en París y Londres, empleándose en trabajos miserables, relacionándose con vagabundos y durmiendo en pensiones infestadas de insectos.

La idea
Esta reflexión sobre la tranquilidad que da saber que se ha tocado fondo:
"Hay otra sensación que constituye un gran consuelo en la pobreza. Creo que cualquiera que haya pasado apuros económicos la habrá experimentado. Es una sensación de alivio, casi placentera, al saber que por fin estás sin blanca. Has hablado tantas veces de la posibilidad de acabar en el arroyo... y resulta que ya estás en él y puedes soportarlo. Eso te quita muchas preocupaciones."

El fragmento
"Continué de esa manera unas tres semanas. Los cuarenta y siete francos desaparecieron pronto y tuve que arreglármelas con los treinta y seis a la semana que ganaba con las clases de inglés. Como me faltaba experiencia, administraba mal el dinero, y a veces me pasaba un día sin comer. En esos casos vendía un poco de ropa, la sacaba a escondidas del hotel en un paquetito y la llevaba a una tienda de segunda mano en la rue de la Montagne-Sainte–Geneviève. El tendero era un judío pelirrojo, un hombre muy desagradable que se encolerizaba al ver llegar a un cliente. A juzgar por sus modales, cualquiera diría que le ofendía que entrases en su tienda. «Merde! —gritaba—, ¿otra vez aquí? ¿Es que me ha tomado por la beneficencia?» Y pagaba precios bajísimos. Por un sombrero que me había costado veinticinco chelines y que apenas había usado me dio cinco francos, por un buen par de zapatos otros cinco francos y apenas un franco por camisa. Prefería cambiar a comprar y acostumbraba a ponerte algún objeto inútil en la mano y fingir que lo habías aceptado. En una ocasión le vi aceptar un buen abrigo de una anciana, ponerle dos bolas blancas de billar en las manos y sacarla a empujones de la tienda antes de que pudiera quejarse." (pp. 23-24)

¿Por qué tienes que leerlo?
Porque "Sin blanca en París y Londres" constituye una buena muestra de que Orwell es el mejor cronista de su tiempo.
Porque, aunque no se encuentra a su misma altura, el libro brinda un anticipo de algunos de los temas clave de la obra del autor de "Rebelión en la granja" y "1984", como su firme defensa de las clases más débiles. 

Alguna curiosidad para acabar
El autor —cuyo verdadero nombre era Eric Arthur Blair— publicó el libro bajo seudónimo para evitar que sus padres leyeran las penurias narradas en él.

Título: Sin blanca en París y Londres
Título original: Down and Out in Paris and London
Editorial: Debate
Traductora: Miguel Temprano García
Año original: 1933
Páginas: 224
ISBN: 978-84-999-2043-6

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